Los globos se quedan en tierra

Las condiciones meteorológicas de escaso viento y amenaza de lluvia hicieron que en la primera jornada de la XX edición del Open Valladolid de Aerostación no volase en competición ninguna embarcación

La primera jornada de la XX edición del Open Valladolid de Aerostación no pudo celebrarse ya que no se dieron las condiciones mínimas para lograr que un aparato pudiera volar con las necesarias medidas de seguridad. Primero el escaso viento, y luego la amenaza de un nube con posibilidad cierta de lluvia, llevaron a los organizadores a suspender la regata y aplazarla al día siguiente donde, si el tiempo lo permite, los globos estarán en el cielo de Valladolid desde muy temprano.

Aún así y para que el público asistente pudiera ver estos fabulosos aparatos, varios de los pilotos optaron por hincharlos, aunque sin vuelo o con un vuelo corto o cautivo para el agrado de los asistentes.

Un año más, y van veinte ediciones con esta, el Open de Aerostación vuelve a mirar hacia Diego Criado del Rey, la figura emblemática del piloto vallisoletano a cuya memoria se dedica esta regata y esta competición tan familiar, tan nostálgica y tan bonita en plenas fiestas patronales.

Quince embarcaciones aerostáticas y dieciséis pilotos, el número más alto hasta la fecha, iniciaron hoy esta competición desde el lugar habitual de la calle Mieses ante la presencia de bastante público que veía oscurecer el día y las embarcaciones sin tomar vuelo. Este año, la otra gran novedad es que la competición se alarga un día más, cuatro en lugar de tres, aunque el primero ha quedado en barbecho. Durante estos vuelos, cada uno de los globos deberá realizar una serie de pruebas (dianas virtuales, máxima o mínima distancia a recorrer, codo -giro con el globo aprovechando el viento-, lanzar un testigo físico a una diana…) así hasta completar unas quince o veinte en el total del trofeo y que son dadas una vez el piloto va a emprender el ascenso. Quien más pruebas se lleve vencerá en la general del trofeo open.

 

Los tres hijos del homenajeado, Cleto, Sancho y Diego, compiten como pilotos oficiales por vez primera en esta prueba.

En ocho ediciones, incluidas las dos últimas, Anulfo González, el mítico piloto madrileño compañero de muchas aventuras con Diego Criado del Rey, ha resultado vencedor y es el que más entorchados posee a la vez que el único que ha participado en todas las competiciones. Junto a él, cinco embarcaciones con matrícula vallisoletana. Las de los tres hijos de Diego Criado del Rey, al cual se homenajea: Cleto y Sancho, y ahora además Diego, que compite por primera vez como piloto oficial con licencia en este memorial. Los tres hijos y los tres pilotos para mirar con pena, pero también con mucho orgullo aquel fatídico 23 de abril y la profesión de su padre. Para Cleto, el mayor de todos, el volar esta regata con sus tres hermanos pequeños es extraordinario. “Es un privilegio y un orgullo que los tres hermanos estemos participando en esta prueba. La verdad es que hace cinco años que comencé yo en esto y han pasado las cosas muy rápido”, declaró.

 

Anulfo González es el que más ediciones lleva en su haber, ocho, incluidas las victorias en las dos últimas.

Si el año pasado el que debutaba en la prueba era Sancho (acabando en una meritoria sexta plaza), en esta edición es el pequeño Diego el que volará participando en este Open de Valladolid. Y como sucediera con sus hermanos mayores, Cleto y Sancho, también con Anulfo González como principal instructor en la labor de pupilaje.

Al lado de los tres hermanos, la representación vallisoletana se completa con Luis Sanz y Roberto Pérez.

Además, tres mujeres piloto: María Luisa Cabañero, de Ciudad Real, que ya ha sido subcampeona en alguna edición, la mexicana Mix Cepeda e Irati Etxagoyen, de Logroño. Junto a ellos el subcampeón de la pasada edición, Arnau Torrebadella, de Lleida; José Luis Ibáñez, de San Sebastián; Javier Álvarez, de Gijón; Cristian Biosca, de Madrid; Antonio Veiras, de Coruña; David Marcos, de Madrid y Carles Figueras, de Barcelona.

El citado trofeo pondrá desde mañana el festival de colores en el cielo vallisoletano, es organizado por el Club Deportivo Mesetario de Aerostación en homenaje a su fundador y primer piloto vallisoletano, Diego Criado del Rey. Cuenta con el inestimable apoyo de la Fundación Municipal de Deportes del Ayuntamiento de Valladolid y en esta edición, vuelve como patrocinador Michelín Fundación, que cumple 50 años en la ciudad y fue patrocinador del I Open de Valladolid de Aerostación organizado por el mismísimo Diego Criado del Rey. Diecinueve años después, los que vuelan son sus tres hijos.

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